Hans Neustaetter y Gisela Tolziner nacieron en Munich en el seno de una familia judía. Dejaron las comodidades que tenían en Alemania y viajaron a Paris en 1935 para salvar sus vidas del nazismo que cada día cobraba más fuerza en Europa.
Se casaron ese mismo año en Paris y, siguiendo el consejo de un amigo que había visitado Ecuador, decidieron venir a estos lares del mundo. Fijaron su residencia permanente en Quito, ciudad que amaron desde el primer momento que pisaron sus tierras.
Con escasos recursos económicos y pocos conocimientos del idioma español, Gi empezó, desde el cuarto de un pequeño hotel en Quito, a confeccionar elegantes sombreros, sin haber tenido experiencia previa en este campo. Esta iniciativa pronto se convirtió en la famosa Boutique Para ti. "Madame Gi", como la llamaban sus clientas, confeccionaba finas prendas de vestir y organizó el primer desfile de modas en Quito.

Hans Neustaetter fue un exitoso empresario gracias a su tenacidad, constancia y enorme capacidad de trabajo. Fundó importantes empresas: Siderúrgica Ecuatoriana, Acero Comercial Ecuatoriana, Industria Acero de los Andes y el Banco de Los Andes, entre otras.
Sus logros no se limitaron al campo económico ya que durante toda su vida apoyaron las causas nobles y ayudaron a los necesitados. Construyeron puentes en regiones periféricas, brindaron asistencia médica a hospitales y hospicios, y mejoraron las condiciones de vida de las cárceles.
Apasionados por la música, el arte y la educación, y al no tener hijos, decidieron agradecer al país que los recibió con amor otorgando becas a estudiantes ecuatorianos para que continúen sus estudios superiores en Alemania, construyeron el Coliseo del Colegio Albert Einstein, y ayudaron con una mano generosa al desarrollo de la actividad musical en Quito, especialmente con asistencia económica a la Orquesta Sinfónica Nacional.
Luego de la muerte de Hans en 1993, Gi siguió con el sueño que ambos tenían. A pesar de su avanzada edad empezó a construir tres grandes obras para la ciudad de Quito: El Ancianato Feliz Hogar, ubicado en el norte de Quito, el Orquidiario del Jardín Botánico, situado en el Parque La Carolina, y su obra monumental, la Casa de la Música, construida en las faldas del Volcán Pichincha.
Por su apoyo a la cultura ecuatoriana, Gi Neustaetter recibió la condecoración "Monseñor Leonidas Proaño" otorgada en 1997, y el "Gran Collar Rumiñahui" Post Mortem otorgada en 2004 por el Ilustre Municipio del Distrito Metropolitano de Quito.
La Casa de los Neustaetter, en la calle Whimper 480, es hoy un referente de la arquitectura moderna y funcional de los años 50 en Quito. Sus amplios espacios y exquisita decoración interior albergaron numerosos recitales de música de cámara y otras actividades culturales. |