“Figlia impura di Bolena; indigna, oscena, vil bastarda” son algunos de los epítetos que Mary Stuart, Reina de Escocia lanza contra Elizabeth I, Reina de Inglaterra, durante su encuentro ficticio en la obra “María Estuarda” de Donizetti. Y es que para Mary, católica, el reinado inglés le pertenecía a ella y no a su prima ilegítima Isabel, protestante, hija de Anna Bolena. Este encuentro nunca se dio, es obra de la imaginación de Schiller y luego de Donizetti, pero de haberse dado, y si las primas se reconciliaban, la guerra entre la España de Felipe II y la Inglaterra de Isabel I podría no haberse sucedido y la historia del mundo habría cambiado. Y al otro lado del mundo, nuestro propio héroe Atahualpa también ameritó un par de óperas, desconocidas ahora, por parte de los compositores Pasta y Cattelani, pues los acontecimientos Incásicos eran motivo de gran interés en Europa, como tantos otros de los que se ocupa la historia de la humanidad. Para quienes sufrieron en el colegio con la materia llamada historia –tengo más de un amigo en esa situación- o para quienes simplemente quieren recordar algunas de las peripecias y aventuras por las que pasaron nuestros antepasados, les voy a sugerir algo diferente para sus ratos de esparcimiento que, además, les permitirá ingresar a un mundo fascinante pero desconocido, para la gran mayoría. Yo sostengo que el arte más completo que podemos disfrutar es la ópera, pues quienes se dedican a dicha actividad deben ser músicos, para empezar, y muy buenos cantantes, a lo cual se debe sumar apropiadas dotes de actuación y una memoria privilegiada, todo esto para actuar en grandes escenarios con público que puede llegar a varios miles y sin ayudas electrónicas como micrófonos y parlantes. Se estima que la distancia entre los cantantes en el escenario y la última fila del público en la Opera Metropolitana de N.Y. es de casi cien metros! Hoy se pueden conseguir casi todas las óperas en DVD, con magnífico audio y video y subtítulos en varios idiomas, incluyendo español, por lo que se puede recorrer la historia de la humanidad de ésta manera entretenida y a veces diferente, pues la imaginación de los autores le dio giros inesperados a ciertos acontecimientos, como el mencionado más arriba. Y es así que podemos remontarnos miles de años, a la época egipcia y obras como “Aída” (Verdi) o “Tolomeo re d´Egitto”(Handel), para luego interesarnos por lo bíblico a través de “Nabucco”(Verdi), “Sansón y Dalila” (Saint-Saens) , “Moses und Aron”(Schönberg) y “Salomé”(Strauss). Y porqué olvidar a los romanos, representados por obras tan variadas como “Giulio Cesare” (Handel),”Lucio Silla” (Mozart), “Polliuto” (Donizetti) y “Norma” (Bellini)? Los grandes aventureros y conquistadores tienen su espacio también, representados aquí por “Cristoforo Colombo”(Franchetti) y “Alessandro”(Handel), además de que las Cruzadas fueron inspiración para muchas obras, incluyendo “I Lombardi”(Verdi), “Ricardo I”(Handel) y” Tannhäuser”(Wagner). Los villanos y sátrapas de la historia tienen cabida en obras como “El castillo del Duque Barbazul” (Bartok) y “Attila” (Verdi), aunque felizmente no existen, que yo conozca al menos, obras sobre Hitler, Mussolini o Stalin. Y por supuesto que algunos santos han sido inmortalizados en óperas como “Giovanna d’Arco” (Verdi)-(Tchaikovsky) y “La leyenda de San Cristóbal” (D’Indy). Los” conquistadores” del sexo opuesto-los robacorazones- figuran prominentemente en el listado de las tragicomedias, incluyendo el célebre “Don Juan”(Mozart) y “Rigoletto”(Verdi), pero si lo que queremos es simplemente deleitarnos conociendo la vida social y costumbres de épocas lejanas- las telenovelas de tiempos idos- tenemos gran variedad como son “La Traviata”(Verdi), “La Boheme”(Puccini) “El Barbero de Sevilla”(Rossini) , “Las Bodas de Fígaro”(Mozart) y “Carmen”(Bizet). La monarquía de diferentes épocas y tierras tiene su espacio muy especial, habiéndose los compositores ocupado de, entre otras, familias como las Tudor, Borbón, Romanov y Borgia en obras llamadas “Lucrecia Borgia”(Donizetti),”Henry VIII”(Saint-Saens), “Anna Bolena”(Donizetti) y “Una vida por el Zar”(Glinka). Y no podía faltar la Inquisición española, representada por “Don Carlo” (Verdi) y “Fidelio” (Beethoven). Los grandes escritores de todos los tiempos tienen lo suyo, siendo Shakespeare el favorito a través de “Macbeth”, “Otello” y “Falstaff” (Verdi) ó “Romeo y Julieta” (Gounod). Los amantes adúlteros Paolo Malatesta y Francesca deambulan por el segundo círculo del “Inferno” de Dante en “Francesca da Rimini” (Zandonai) y el célebre escritor ruso Pushkin tiene algunas obras suyas convertidas en óperas, como son “Boris Godunov” (Mussorgsky) y “La dama de Picas” (Tchaikovsky). También el conocido alemán Goethe está representado, principalmente sobre su conocido Fausto, en “La condenación de Fausto” (Berlioz). Y podemos seguir recorriendo el mundo desde ángulos muy diferentes, con diversos temas entre los que están la masonería: “La Flauta Mágica” (Mozart), el renacimiento: “Benvenuto Cellini”(Berlioz); la revolución francesa “Andrea Chenier”(Giordano), la caída de Troya”Les Troyens”(Berlioz) y cuentos para niños “Rusalka”(Dvorak) ó “Hansel y Gretel”(Humperdinck). Esto no es sino una fracción de lo que nos espera en el mundo de la ópera; habrá manera más entretenida que ésta para recorrer la historia de la humanidad que sentados cómodamente en nuestro “home theater”y con la presencia de muy buenos músicos y cantantes? * Texto del autor.-Idea tomada de “History through the Opera Glass”de George Jellinek Sidney Wright
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